Hasta siempre
Qué poco pensamos en la muerte en nuestro día a día, como si no existiera, o precisamente porque existe y pensar en ella diariamente sería una tortura.
Hace ya unos años que murió mi última abuela, aquel día tuve una sensación extraña, de repente ya no sería nieto de nadie nunca más. Era como dar un paso de gigante en el tiempo, una nueva zancada hacia el abismo, unos metros más hacia la caída.
Hoy el que se ha ido es mi tío, es el primero de todos mis tíos que se marcha al otro lado, sea cual sea ese otro lado si es que existe. Ese grupo de gente formado por padres, madres, tíos y tías, esa generación que por edad está por delante de mí en este viaje, ha perdido a uno de sus miembros.
Desde que empezó a empeorar hace ya varias semanas, he intentado brindar mentalmente por él siempre que algo bueno me pasaba, siempre que vivía uno de esos momentos de felicidad efímera, al principio con la esperanza de volverle a ver, pero poco a poco asumiendo que se estaba yendo sin billete de vuelta.
Hoy ha llegado el momento de brindar por última vez, o quizás de empezar una nueva etapa de brindis para seguir celebrando con él todo lo bueno que me pase.
Hasta siempre.
Hasta siempre
Qué poco pensamos en la muerte en nuestro día a día, como si no existiera, o precisamente porque existe y pensar en ella diariamente sería una tortura.
Hace ya unos años que murió mi última abuela, aquel día tuve una sensación extraña, de repente ya no sería nieto de nadie nunca más. Era como dar un paso de gigante en el tiempo, una nueva zancada hacia el abismo, unos metros más hacia la caída.
Hoy el que se ha ido es mi tío, es el primero de todos mis tíos que se marcha al otro lado, sea cual sea ese otro lado si es que existe. Ese grupo de gente formado por padres, madres, tíos y tías, esa generación que por edad está por delante de mí en este viaje, ha perdido a uno de sus miembros.
Desde que empezó a empeorar hace ya varias semanas, he intentado brindar mentalmente por él siempre que algo bueno me pasaba, siempre que vivía uno de esos momentos de felicidad efímera, al principio con la esperanza de volverle a ver, pero poco a poco asumiendo que se estaba yendo sin billete de vuelta.
Hoy ha llegado el momento de brindar por última vez, o quizás de empezar una nueva etapa de brindis para seguir celebrando con él todo lo bueno que me pase.
Hasta siempre.
Notes:
-
herberrt1 liked this
-
gonzanandez posted this